ISSN 1989-1938
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Miracolo d’amore


Título: Miracolo d’amore
Autor: Francesco Cavalli
Intérpretes: Raquel Andueza, Xavier Sabata
La Galanía
Dirección: Jesús Fernández Baena
Segell discogràfic: Anima e Corpo
Francesco Cavalli (1602-1676), que tomó el apellido de su protector -el nombre familiar era Bruni-, fue un niño prodigio, dotado no solo de una voz bonita y dulce que le hizo famoso -mantuvo una fuerte rivalidad con Antonio Cesti-, sino también de unas habilidades compositivas que no se pueden ignorar. Vale la pena comentar que su matrimonio con María Sozomeno le permitió vivir cómodamente e iniciar sus primeras tentativas para invertir en empresas de ópera. El debut de Cavalli como compositor de arte dramático se produjo el día después de su elección como organista de la basílica de San Marco de Venecia.
Jesús Fernández Baena, tiorbista y director artístico de los proyectos de La Galanía -algunos de ellos forman parte del catálogo de Anima e Corpo (ver las reseñas)-, ha recopilado diferentes arias y lamentos amorosos, con intercalaciones de solos y piezas instrumentales, de las óperas Gliamorid’Apollo e di Dafne (1640), L’Egisto (1643), L’Ormindo (1644), Il Giasone (1649), La Rosinda (1651), La Calisto (1651), L’Erismena (1655), Elena (1659), Il Pompeo Magno (1666), Eliogabalo (1667); todas ellas de Francesco Cavalli.
No es impropio decir que esa capacidad de adaptación y transcripción que posee Fernández Baena, que es un lector atento de la música del Barroco, ha ido acompañada de la gran capacidad interpretativa de Raquel Andueza y los músicos de La Galanía.
Miracolo d’amore cuenta además con la participación del contratenor Xavier Sabata. El dúo Andueza & Sabata ilumina con sus voces prodigiosas esta viva actuación de grandes convicciones dramáticas, muy propias de la ópera veneciana. La música de Cavalli nos sumerge en el amor, el erotismo, el desconsuelo, la ternura, los celos y la traición. La escritura de Cavalli mueve de un lado para otro todos estos estados de ánimo; pero nada sería igual sin el esplendor vocal de Raquel Andueza, que se encarna en la belleza de las cosas.
A su lado, Xavier Sabata, con una equivalente interrelación de registros, consigue cómodamente crear un clima distinguido con consecuencias dramáticas, como lo exige Cavalli.
La Galanía aporta una riqueza tímbrica y una inteligente forma de dar consistencia a la harmonía. Siempre situados, con su excelencia musical, en las orillas del drama musical

Texto: Carme Miró