ISSN 1989-1938
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Revista de pensament musical en V.O.

El cuerpo, nuestro primer instrumento


Secció a càrrec d’ORIOL FERRÉ


  AUTORA: ELENA PERIS ZAHONERO

Artículo basado en el Trabajo Final de Grado, del mismo nombre,
presentado en la ESMUC en mayo de 2016.

Introducción
La percusión corporal probablemente fue una de las primeras manifestaciones musicales del ser humano, junto a la voz. Por lo tanto, no se puede extraer un origen específico de ella. El hecho de que tenga un uso tan tradicional y cotidiano hace que sea más difícil darse cuenta de su rol en diferentes zonas. En nuestro entorno encontramos varios claros ejemplos, como el flamenco o los juegos de manos que realizan los niños. Hay que destacar también la concepción en este sentido de algunas culturas africanas, pues directamente no entienden la música separada de la danza y el movimiento.
Pese a su evidente antigüedad, es redescubierto recientemente como un potente recurso didáctico. Este artículo recoge esta tendencia, pretendiendo profundizar sobre el término, así como mostrar en qué medida puede ser beneficioso tanto para el aprendizaje musical como en los planos cognitivo, físico, social o emocional de la persona.

1. Conceptos fundamentales
Entendemos a la percusión corporal como un arte que une música y danza mediante los sonidos que produce el choque de dos partes del cuerpo, con una finalidad comunicativa en los planos sonoro y visual. Se puede concretar en usos didácticos, terapéuticos, sociales, lúdicos o estéticos, entre otros.

1.1. Timbres
Una de las riquezas propias de esta disciplina radica en un amplio abanico de timbres. Las combinaciones sonoras mediante el cuerpo son ilimitadas, teniendo como única frontera nuestra propia creatividad. Según las indicaciones de Goodkin (2002), los cuatro patrones o niveles básicos serían las palmadas (clapping), chasquidos (snapping), los pies (stamping) y más tarde se sumarían los muslos (patting). La utilización del pecho sería posterior, aunque hoy en día también es uno de los más recurridos. Otros timbres menos usuales, pero igualmente válidos, serían el estómago, la boca, el golpeo de otras partes de la pierna, etc. En general, con las manos puedes percutir cualquier parte del cuerpo, dependiendo del movimiento o timbre concreto que se desee. La propia mano, también, se puede colocar de diversas formas para cambiar la sonoridad del golpeo.

1.2. Pautas básicas
Evidentemente una de las ventajas de la percusión corporal es que no requiere de altos conocimientos técnicos para poder tocar, pero sí que es necesario ser consciente de algunas consideraciones básicas, tanto por el lado musical (técnica de percusión) como por el del propio movimiento: la colocación del cuerpo (de pie y sentado), así como su cuidado a la hora de percutirlo, evitar las tensiones que genera la percusión y potenciar al máximo el trabajo de la lateralidad y la independencia de diversas partes del cuerpo.
Además, tras la experiencia adquirida dentro de este campo, resulta imprescindible advertir al docente acerca de las dificultades que pueden surgir relacionadas con la gestión del comportamiento. Hechos como la falta de hábito, el carácter animado de este tipo de actividades o la aparición de vergüenza o sensación de ridículo en los alumnos, puede determinar por completo el éxito o no de los programas de percusión corporal. Además, en aquellos contextos de carácter más tradicional o formal puede no llegar a entenderse la percusión corporal como algo “útil” o “necesario” para el aprendizaje, generándose así un rechazo inicial a esta disciplina, y por lo tanto una pérdida de control del grupo. Hay que saber gestionar la motivación natural de los alumnos en torno al movimiento del cuerpo, así como comprenderlos de forma sincera si no les gusta o consideran que es ridículo. Pese a que para los docentes no lo sea, para ellos puede resultar ser una gran barrera emocional que bloquee sus aprendizajes y desarrollo. Hermann Regner (1975) hace una reflexión en este sentido, aplicándose a la corriente de enseñanza de Orff, la cual también incluye movimiento en la enseñanza musical:

Sabemos que existen formas de enseñanza musical más cómodas y que plantean menos conflictos.  A primera vista, parece mejor cuando los niños están bien sentaditos en sus bancos, usan un libro y sólo hablan o cantan cuando se les permite. (…) Sobre todo al comienzo, el joven maestro afronta problemas para coordinar las diversas actividades.

Sin embargo, luego comprobamos que las múltiples actividades durante las clases de música no podrían abordarse y mucho menos solucionarse sin ofrecer a los niños constantemente la posibilidad de practicar la música de diversa forma, tanto individual como colectivamente. (Regner, 1975, p. 64)

De esta cita se extrae que la práctica de materias como la percusión corporal dentro del aula de música, al necesitar de la actividad de todo el cuerpo, facilitan un aprendizaje más completo y significativo que otras de carácter más pasivo, aunque sea más complicado gestionar al grupo. Esta idea ha sido apoyada por pedagogos clásicos como el propio Orff o Dalcroze (Bachmann, 1998). En el punto 2 mostraremos más detalladamente estos beneficios.

1.3. Escritura: en busca de una sistematización
Proponemos en este punto una reflexión acerca de uno de los apartados menos “cuidados” de la percusión corporal. Podemos encontrar actualmente múltiples sistemas de notación, los cuales denotan que existe todavía poca información al respecto. Se suele escribir con pentagrama, con líneas aisladas o sin pentagrama, cambiando la plica según la mano con la que hay que tocar, etc. También genera dudas la colocación de los diferentes timbres, aunque casi siempre encontramos que se colocan estos sonidos según la altura del cuerpo en la que se encuentran (y no según la frecuencia del sonido, pues no coinciden).
Tras una revisión y análisis de diversos modos de notación disponibles dentro de la educación musical (Keith Terry, Santi Serratosa, etc.), el sistema que proponemos para la escritura de percusión corporal con timbres básicos se basará en la escritura para batería y percusión clásica:

Partitura nº1. Propuesta de escritura de timbres. Confección propia.

Partitura nº1. Propuesta de escritura de timbres. Confección propia.

Hemos utilizado un pentagrama para facilitar el acercamiento de los músicos que ya están familiarizados con ella. El hecho de ocupar los espacios del pentagrama y no las líneas es una referencia directa de la escritura para batería; generalmente también utiliza los espacios para indicar los diferentes instrumentos del set. Por lo tanto, no habría inconveniente para utilizar las líneas en lugar de los espacios. Se daría preferencia a ocupar todas las líneas o todos los espacios antes de mezclar ambos, para facilitar la lectura. Utilizaremos un cambio de la cabeza de algunas figuras musicales (chasquido y palmada) con el objetivo de indicar los timbres más agudos, de forma similar a la percusión clásica. Por ejemplo, la escritura de los platos suele realizarse con la cabeza en forma de cruz, y últimamente se pueden encontrar partituras en las que la anotación para triángulo tiene la cabeza con la forma del propio triángulo. Para indicar la mano con la que se desea percutir una nota concreta, se indicará arriba o abajo de la nota mediante las letras D (derecha) o I (izquierda). Como norma general se establece que en el tiempo o parte fuerte del compás se percutirá con la mano derecha, y con la mano izquierda en los tiempos y partes débiles.

Partitura nº2. Partitura de ejemplo con baquetación clásica. Confección propia

Partitura nº2. Partitura de ejemplo con baquetación clásica. Confección propia

En todo caso, es necesario remarcar que la partitura debería ser un simple apoyo al aprendizaje, y no un elemento esencial. Leer este tipo de partituras requiere, en general, un nivel bastante alto de abstracción, además de conocimientos específicos de lectura musical; y los beneficios que pueda aportar un soporte escrito puede que en ocasiones no acaben de compensar esta dificultad de lectura. Por ello, el aprendizaje puramente por imitación suele ser el método más sencillo y eficaz para trabajar con percusión corporal. La necesidad de argumentar la notación para percusión corporal también tiene una finalidad sistemática, para aquellos autores que deseen compartir recursos de percusión corporal de forma escrita con otros especialistas.

2. La percusión corporal como recurso didáctico

2.1. Percusión corporal transdisciplinar: Inteligencias múltiples
Para establecer y ordenar las funcionalidades a trabajar dentro de un contexto concreto de aula, es conveniente revisar la profunda relación que realiza el método BAPNE (Romero, 2012a) con la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner (Gardner, 1994, 2001). Esta teoría estructura la inteligencia del ser humano como un conjunto de inteligencias independientes desarrolladas de forma diferente por cada persona, las cuales no se ciñen únicamente al éxito académico. Estas ideas causaron un enorme interés dentro del mundo de la educación; desde entonces son muchos los centros educativos que han profundizado en el tema e instaurado las inteligencias múltiples dentro de sus proyectos educativos. Estas inteligencias, en relación con la percusión corporal, son:

  • Inteligencia musical: Se coloca la primera porque obviamente es una de las mayores implicadas. Puedes trabajar contenidos de todo tipo: figuras musicales, forma y estructura, caracteres, compases, etc.
  • Inteligencia corporal y cinética. Sin ser menos importante, esta inteligencia es también de las que más se desarrollan en relación al uso del cuerpo. Con la percusión corporal se establece una relación intensa con el propio cuerpo, lo que ayuda a adquirir una mayor consciencia de cómo nos movemos. También es una gran herramienta para el desarrollo psicomotriz del músico, que repercutirá en el aprendizaje de su instrumento.
  • Inteligencia espacial: Se basa en la capacidad de reconocer y manipular pautas en espacios grandes o reducidos. La percusión corporal permite también la exploración del espacio, cosa que consigue adquirir un mayor control acerca de nuestro movimiento dentro de una zona concreta.
  • Inteligencia lingüística: Hay una relación directa con la percusión corporal basada en el Orff-Schulwerk (Haselbach, 2011): la utilización del lenguaje y la palabra como origen del ritmo. Además también se trabaja esta inteligencia mediante la interpretación con voz y percusión simultánea.
  • Inteligencia lógico-matemática: Por ejemplo, la realización de ritmos con el movimiento del cuerpo ayuda a asimilar, tal como afirmaba ya Dalcroze (Bachmann, 1998), las diferentes duraciones de las figuras musicales, las cuales están basadas en relaciones matemáticas.
  • Inteligencia interpersonal: Trata de la capacidad para entender las intenciones, las motivaciones y los deseos ajenos, trabajar eficazmente con otras personas, etc. La realización de actividades de percusión corporal suele ser en grupo, por lo que es óptima para el desarrollo de todo tipo de actitudes en grupo: cooperación, respeto, escucha activa, aprendizaje entre iguales, etc.
  • Inteligencia intrapersonal: Consiste en comprenderse uno mismo, y emplear esta información con eficacia en la regulación de la propia vida. El contacto con el propio cuerpo como instrumento, supone una herramienta ideal para el conocimiento propio, estableciendo una fuerte relación entre cuerpo y mente que genera autoestima y realización personal.
  • Inteligencia naturalista: La última de las inteligencias de Gardner se basa en saber clasificar las diferentes especies de su entorno. En este caso podemos establecer una relación con las raíces culturales de la percusión corporal. El material folklórico nos permite transportarnos a otros tiempos o lugares, enlazando con contenidos de otras áreas como Historia o Geografía.
  • Inteligencia existencial: Aunque Gardner no llegó a incluirla en la lista porque produce desconcierto, nos recuerda al valor de la música en sí mismo, y en nuestro caso al clima indescriptible que se genera cuando un grupo está interpretando un tema con percusión corporal.

En definitiva, la percusión corporal repercute en muchos más ámbitos de los que se podía considerar en un principio. Se convierte, entonces, en un recurso didáctico de gran potencial y sobre todo con una gran facilidad para contactar con otras áreas educativas.

2.2. Por qué el cuerpo es nuestro primer instrumento
Por todo lo visto anteriormente se podría considerar que en la actualidad la percusión corporal está de moda entre los pedagogos musicales. Y ello parece que se debe, además, a diversos factores que la distinguen de la mayoría de instrumentos musicales.
El más relevante es que no se necesita desarrollar una técnica compleja para aprenderla en sus inicios, pues el instrumento es precisamente nuestro propio cuerpo. Se elimina de este modo una barrera del aprendizaje de un instrumento musical clásico, por lo que puedes avanzar en el aprendizaje de contenidos musicales aunque no puedas realizarlos todavía en tu instrumento por cuestiones técnicas. También se elimina una barrera económica, pues en el contexto socioeconómico actual cada vez resulta más difícil para los centros educativos o las familias disponer de fondos para la adquisición de material. Con la percusión corporal obviamente no existe este problema.
Además como recurso resulta muy valioso para la intervención educativa debido a su gran versatilidad, como ya hemos visto. Concretamente, implica de manera intrínseca la potenciación de valores de trabajo en grupo, tan preciados en un buen clima de aula. La percusión corporal, al contrario de algunos instrumentos tradicionales, formativamente cobra mucho más sentido cuando se trabaja en un colectivo que individualmente. Y por último, y no menos importante, la percusión corporal resulta enormemente divertida; también es decisivo que se logre este componente como base de motivación durante el largo proceso del aprendizaje musical.

3. Conclusiones

La primera conclusión que se extrae tras este artículo es que, efectivamente, la percusión corporal constituye una fuente de recursos muy interesantes para la propia consecución de los contenidos musicales, pero todavía tiene una proyección mucho mayor en el desarrollo integral de la persona y del grupo. Esto hace que la percusión corporal no deba ceñirse a la asignatura de música, sino que puede tener cabida en cualquier ámbito de la educación.
Sin embargo, al tratarse de una dinámica poco habitual en cierto tipo de contextos, es probable que cause reticencias por parte del alumnado. Es necesario no romper de forma brusca con su forma de actuar, ya que puede ocasionar de entrada un rechazo del grupo. Las innovaciones en el aula han de ser paulatinas y progresivas, con las que poco a poco se va transformando el contexto.
Como ya se ha indicado, no existe una gran cantidad de referencias o investigaciones específicas, cuando sería adecuado poder disponer de una mayor información. La percusión corporal como elemento de investigación tiene una alta proyección de futuro en diversos ámbitos, no sólo el musical: corporal, emocional, cultural e histórico, etc.
Por último, la conclusión más positiva y alentadora del artículo es la confirmación de que al contrario de lo que tradicionalmente se ha creído, gracias a un medio tan accesible como la percusión corporal, cualquier persona independientemente de su edad o condición puede hacer Música.

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Referencias

  • Bachmann, M. (1998). La Rítmica Jaques – Dalcroze. Una educación por y para la música. Madrid: Pirámide.
  • Gardner, H. (1994). Estructuras de la mente: la teoría de las inteligencias múltiples. Madrid: Fondo de Cultura Económica.
  • Goodkin, D. (2002). Play, Sing & Dance: an introduction to Orff-Schulwerk. EEUU: Schott.
  • Locklear, S. (2006). Body Demonstrates the Rhythm Inside. Drum!, (May), 69–72.
  • Regner, H. (1975). Las ideas pedagógicas de Orff. Utopía y realidad. En Textos sobre Teoría y Práctica del Orff-Schulwerk (pp. 61–70). Vitoria: Agruparte.
  • Romero, F. J. (2012). Body Percussion. Theoretical Practical Foundation. Barcelona: Body Music Body Percussion Press.
  • Serratosa, S. (2012). Método SSM. Señalización, secuenciación, música. En Música, musicoterapia y discapacidad. Barcelona: Editorial Médica JIMS.
  • Terry, K. (1989). Body Music. [Consulta: 5 de abril de 2016]. Disponible en: <http://www.crosspulse.com/pdfs/body-music.pdf