ISSN 1989-1938
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Revista de pensament musical en V.O.

Un encuentro inesperado


ELOÏSA MATHEU

 

El verano es el tiempo ideal para disfrutar de la música rítmica que crean los insectos, sentarse en un prado cargado de flores y dejarse llevar por los numerosos ritmos y tonalidades que se irán revelando en cuanto prestemos un poco de atención.

Grabando insectos en el Pirineo © Eloïsa Matheu

Grabando insectos en el Pirineo © Eloïsa Matheu

audio 1: un encuentro inesperado

Los insectos ortópteros, es decir, los grillos y los saltamontes, utilizan el sonido para comunicarse en la temporada de reproducción, en cierto modo como hacen las aves: los machos emiten, entre otros, unos sonidos de estructura compleja que tienen como finalidad atraer a las hembras y mantener a raya a posibles rivales. Estos sonidos, que llamaremos canto, los producen los machos por frotamiento de estructuras del cuerpo. En el caso de los saltamontes, frotando la cara interna del fémur contra una vena endurecida de la tegmina (primer par de alas, endurecido). Los grillos producen el sonido frotando el par de tegminas. El resultado en ambos casos es un sonido estructurado con un marcado carácter rítmico, más o menos complejo.

Prados © Eloïsa Matheu

Prados © Eloïsa Matheu

audio 2: Chorthippus biguttulus

Y esta organización rítmica  produce una melodía característica de cada especie. La temperatura es un factor importante, a más calor el ritmo es más rápido. Pero además del ritmo, el tono resultante también es característico y, especialmente dentro del grupo de los saltamontes, encontramos muchas especies que emiten sonidos muy agudos cuyas frecuencias se hallan en buena parte en el ámbito del ultrasonido. En general los cantos percibimos de intensidad débil aunque proporcionalmente se diría que son muy potentes si tenemos en cuenta su tamaño, a menudo unos 2 cm o poco más.

Tetigonia viridissima Prados © Eloïsa Matheu

Tetigonia viridissima Prados © Eloïsa Matheu

audio 3: Tetigonia viridissima

Con todo ello, es fácil imaginar que grabar esos pequeños seres requiere bastante atención y concentración hasta descubrir el animalito en cuestión que emite el sonido, sobre todo cuando hay varias especies cantando al mismo tiempo. Así, estábamos un día concentrados en un palmo cuadrado de prado cargado de hierbas, flores y saltamontes, grabando y mirando, cuando de repente un sonido muy distinto y cercano nos llamó la atención. Al alzar la vista vimos un enorme caballo macho plantado a escasos 4 metros, muy erguido mostrándonos los flancos y todo su potente tamaño, con mirada diría que desafiante. Nos quedamos inmóviles, ya intuimos que no le gustaba nada nuestra presencia en su prado. Tras algunos resoplidos y movimientos intimidatorios lanzó un relincho muy potente y a los pocos segundos escuchamos a lo lejos la respuesta: el sonido de unos caballos alejándose al galope. Al poco, el caballo, satisfecho, se alejó al trote hacia el río donde, en la riba opuesta, lo esperaban (lo observamos más tarde) sus yeguas.

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Grabación realizada en Planes de Son, Lleida. 29/09/2009
www.eloisamatheu.com
© Imágenes, grabaciones y texto: Eloïsa Matheu (CC BY-NC-ND 3.0)