ISSN 1989-1938
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Revista de pensament musical en V.O.

Reflexiones en el espacio: Orquestra del Caos


JOSÉ MANUEL BERENGUER

A pesar de que así fuera al principio, Orquestra del Caos [1] ya no es propiamente una orquesta. Por eso evito preceder su nombre con el artículo definido que le correspondería. Lleva la erre porque nació en Barcelona en 1995 y la lengua predominante de sus componentes así como la de su contexto cultural más inmediato era entonces el catalán. En ese aspecto continuamos igual, pero a lo largo de estos dieciocho años de vida hemos experimentado cambios importantes. Tanto, que, sin no se presta demasiada atención, podrían ser imaginados en direcciones opuestas.
Sonograma-Magazine-josepplaAunque de sus ocho primeros miembros[2] sólo quedan dos con responsabilidades en la estructura de dirección, del espíritu primigenio mantenemos el interés por el estímulo de las relaciones entre las comunidades de creadores y las de oyentes, a las que tratamos de considerar, sin jerarquías, con la mayor horizontalidad, siempre teniendo en cuenta que son entidades de personalidad marcada a las que no se ajustan el trato generalista indiscriminado que una orientación mercantilista clásica preferiría. La diversidad de opciones es tan grande, que ningún sentido tiene pensar en público y creadores como si de grandes comunidades se tratara. El mundo es diverso y fragmentario. Cuando nacimos, las formas de crear y de escuchar eran ya incontables. A lo largo de los años, hemos intensificado ese interés transversal, de manera que las actividades han sido tantas y tan complejas que una retrospectiva requeriría, más bien, un libro. No lo intentaré, pues. Sugeriré sólo algún retorno al pasado para apoyar la comprensión de las orientaciones más recientes.

El Shock Sentimental

Irama

No está completamente claro por qué le pusimos ese nombre. Parece un oxímoron y esa podría ser una de las razones por las que nos resultaba tan estimulante, pero conviene tener bien en cuenta que ya entonces contábamos con que caos y orden son solo dos reflejos de una misma realidad, que, por poliédrica, necesita para ser descrita mucha más luz de la que esos elementos pueden por sí solos aportar. Incluso en el propio caos hay lugar para el orden. Si la teoría de sistemas lleva ya más de seis décadas mostrando ese detalle de formas particularmente bellas y a menudo aplicables a nuestras prácticas artísticas, de la matemática clásica también surgieron muy pronto indicios de desorden en el mismo conjunto de los números naturales: desde que hace veintidós siglos Eratóstenes concibiera su famosa criba, nadie hasta hoy ha sido capaz de orquestar el proceso, si es que existe, por el que los números primos brotan cada vez más raros del orden creciente y monótono de los naturales. La sugerencia de caos orquestado, que en los años noventa nos resultaba tan chocante y contestataria, provenía seguramente del hecho de que, desde los setenta, muchos entre nosotros habíamos practicado o aún practicaban la improvisación. Unos más habitualmente que otros, por supuesto. Sin embargo, desde quienes estaban entonces completamente comprometidos con ella a quienes ya no y cada uno con distinto grado de cuestionamiento hacia esa práctica, creo que todos coincidiríamos aún hoy en el gran valor de lo inesperado de los hechos artísticos: en la lógica de la sorpresa. Esa que Luigi Nono exigía a cualquier obra de arte que así se pretendiera: una vez concebida y escrita una música, el propio autor debía sorprenderse del resultado. De lo contrario, su trabajo no pasaría de artesanado. Las cosas cambian constantemente, de manera que las ideas preconcebidas y las maneras de hacer de éxito comprobado impiden el acceso a las soluciones más brillantes y revolucionarias. La búsqueda de esa sorpresa milagrosamente apropiada y perfectamente ajustada a un contexto tiene en la improvisación un método distinguido, porque suscita hallazgos afortunados y coherentes justo cuando buscábamos en cualquier dirección, la mayoría de las veces distinta de la que intuíamos con mayores posibilidades de éxito ante una problemática fijada de antemano. Así es la serendipia: sin previo aviso, en cualquier instante el movimiento impredecible y aparentemente indiferenciado de las partículas en suspensión cristaliza en un objeto mental que nos inspira la dirección en la que orientar la mirada. Es la forma en que más eficazmente hallamos la puerta que andábamos buscando. Eso tampoco ha cambiado hasta ahora: Orquestra del Caos experimenta, en todas sus manifestaciones. Subyace a todas ellas la búsqueda genuina y sin condicionamientos externos. En diversos sentidos, es un laboratorio de creación independiente desde el principio, cuando la experimentación en música y en arte se había convertido ya en etiqueta comercial, pero mucho antes de que el término se recuperara, incluso se estimulara y se convirtiera en elemento fetiche del discurso de otros contextos, como la moderna gestión cultural y la teoría de la cultura.

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Concierto CageMixTuring

Sin perjuicio de la pasión por la experiencia de la escucha -una energía que indiscutiblemente nos mueve desde lo más profundo-, quizá la fascinación por esa serendipia tan fértil junto al rechazo de lo arbitrario de la jerarquía sea lo que más nos haya condicionado las intervenciones. Una vez nuestras actividades fueron mayoritariamente orientadas a la producción de sonido por la mediación de dispositivos electrónicos y electromagnéticos -por un cúmulo de felices e inesperadas ocurrencias, debo decir-, intuimos la importancia de poner de manifiesto la necesidad de concebir contextos públicos de escucha distintos del concierto tradicional. Cuando el acento estético se transfiere de la intervención instrumental clásica al comportamiento puro del sonido sin la participación de intermediarios gestuales manifiestos y como no en vano la forma de concierto es tan próxima de la misa, la necesidad -común a todos los modos tradicionales de escucha musical- de orientación litúrgica experimenta un proceso hacia el desvanecimiento. Muy probablemente es parcial: nunca desaparecería completamente, pero es irreversible y se obra, no solo en los nuevos medios de difusión -radio, internet, televisión, telefonía móvil, etc.- sino también en los eventos presenciales, como los conciertos, las instalaciones o las exposiciones. Como con ello disminuye la tensión hacia la atención visual sobre la escena, cuya función y apariencia, consecuentemente, también se difumina, el sonido experimenta una tendencia a ser liberado de sus viejas ataduras espaciales para provenir literalmente de cualquier parte, como ocurre en casi todas las otras realidades sonoras de la experiencia vital: en un lugar cualquiera, a cualquier hora del día, los emisores de sonidos están todas partes, así que lo habitual es que el sonido nos llegue de todas direcciones al mismo tiempo. Establecida desde antiguo y durante siglos mantenida subliminalmente como símbolo de la irreversibilidad del ejercicio del poder, la vieja polaridad entre creadores y audiencias lleva felizmente tiempo en crisis. En ausencia de representantes del poder a quienes rendir pleitesía, la rigidez sumisa -antaño exigida a la audiencia en el curso de los conciertos- pierde gran parte de su antiguo sentido. Aún conviene preservar el silencio, para que la escucha en común sea posible, pero ya no la orientación de la comunidad hacia el mismo punto del espacio ni tampoco la postura erecta sobre una silla que, incómoda la mayor parte de las veces, es más un obstáculo a la escucha que un verdadero reposo. El próximo paso consiste en dar voz a los oyentes y en eso trabajamos. En cualquier caso, parece bastante cuerdo pensar que una escucha satisfactoria requiere comodidad y para ello es fundamental que los oyentes hagan uso del espacio público de audición con la mayor libertad posible. Lo digo de paso, pero lo digo: en este sentido, muchos lugares donde habitualmente se ofrecen conciertos dejan mucho que desear. La calidad y el provecho de las escuchas que requieren mayor atención y sutileza seguramente se resienten más que las otras cuando la consciencia se ve obligada a emplear energía con la finalidad de evitar el desvío de la atención hacia estímulos molestos.

Con esas reflexiones de fondo, ante la necesidad de dotar de medios técnicos adecuados a los nuevos contextos de escucha que vamos ensayando según las necesidades de los proyectos, y conocedores de las tradiciones acusmáticas[3] que, del empleo artístico de las posiciones de los altavoces y las características resonantes de los espacios, los transforman en auténticos instrumentos musicales, hemos dedicado esfuerzos importantes a la concepción de herramientas conceptuales y tecnológicas con el deseo de contribuir en convertir la escucha de los productos musicales y de arte sonoro en una experiencia de riqueza esencialmente comparable a la de la escucha del mundo que nos rodea. Tal cosa es posible gracias al empleo de dispositivos sonoros multifocales, que, en esencia, consisten en un nutrido conjunto de altavoces arbitrariamente independientes, ordenados de diversas formas según las necesidades estéticas de los proyectos y las propiedades de los espacios donde se instalan. Gracias a ellos, la recreación electrónica del sonido cobra luminosidad y vida fuera de lo común. Ponerlos al alcance del goce de la escucha de todos, tanto si se consideran a sí mismos creadores como si no, ha sido una vocación que nunca hemos abandonado, pero tampoco podido satisfacer de forma continua. Es cierto que, en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona[4], que nos apoya desde nuestra puesta en marcha, y en fechas más recientes en Hanga [5], realizamos con nuestros equipos y con cierta regularidad actividades cuyo centro de atención es la escucha multifocal. Sin embargo, todas ellas -talleres, conciertos, festivales, seminarios- no han podido disfrutar hasta ahora más que de una vida efímera. Lo que nos parecería un verdadero servicio a la comunidad -y estaríamos dispuestos a compartir nuestros medios para conseguirlo- es algo de cuya existencia no tenemos noticia en nuestro entorno próximo: un espacio verdaderamente abierto y estable, donde, junto a sus sistemas de control independiente, decenas de altavoces -quizá algún día miles, como ahora mismo ocurre en otros lugares más afortunados- se hallen permanentemente instalados y preparados para la realización de todo tipo de pruebas, experiencias y escuchas programadas de obras ya terminadas, para las que no existe aquí más que en contadas ocasiones la posibilidad real de ser apreciadas en toda su plenitud sonora. Es el caso del millar largo de trabajos multicanal almacenados en el archivo Sonoscop[6] y durante años recogidos con motivo de nuestras convocatorias; pero hay muchas más, por supuesto, porque para nada somos los únicos en el mundo que reconocemos la importancia estética de la percepción consciente del espacio sonoro en la producción musical. La suerte ha señalado a muchos lugares con una historia de la experimentación artística y musical, así que la red existe, pero no se caracteriza en absoluto por la uniformidad de su distribución. Una estructura de sonorización sofisticada como la que pretendemos contribuiría en el estímulo, el soporte y la articulación del tejido propicio a la creación de obras e investigaciones para dispositivos multifocales adaptables a los distintos espacios de escucha pública. Los artistas sonoros, músicos experimentales, compositores, o comoquiera que cada cual prefiera llamarse, investigadores, etc., podrían llevar a cabo en ese contexto todo tipo de experiencias. Paralelamente, el espacio, de acceso completamente abierto, acogería una programación estable de músicas y otros productos sonoros especialmente concebidos para entornos de espacialización similares. Cuando la calidad del sonido es excelente y todos los detalles pueden ser apreciados con naturalidad -en condiciones, pues-, hay espacio para que las obras sean valoradas en todas sus dimensiones. De lo contrario, no hay forma de captarlas y ello deteriora su recepción. A corto y a largo plazo. Por eso nos parece tan necesario diseminar la importancia del empleo de sistemas sofisticados de difusión de sonido, más allá de la sempiterna disposición estereofónica frontal -la famosa P. A. [7]-, a menudo más potente que refinada.

Grupo Investigación Hangar

Grupo Investigación Hangar

Estamos en ello. De momento animamos un embrión de grupo de investigación con sede en Hangar, cuyo objetivo a corto plazo consiste en el desarrollo de herramientas que faciliten a los artistas sonoros el acceso a los sistemas multifocales complejos. Tiene a su disposición nuestros veinticinco altavoces y sistemas de control ya operativos y, además, programa conciertos cuyo contenido requiere necesariamente de instalaciones de estas características. También dispone del archivo Sonoscop, que no sólo contiene esas obras multicanal concebidas para su difusión multifocal. En él se depositan unas 7200 obras. Muchas de ellas han ido llegando para participar en las convocatorias temáticas de trabajos sonoros puramente electrónicos. “El acuerdo y el conflicto”, “El paisaje sonoro y la ecología acústica”, “El sonido del control y la pérdida de la privacidad”, ”El espectro electromagnético”, “La sordera intelectual”, etc., son algunos de los temas que las piezas participantes tratan. Todas han sido alguna vez presentadas públicamente y sin filtro de naturaleza estética durante el Festival de Arte Sonoro Zeppelin[8] en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, pero también en otros espacios diseminados por todo el mundo.

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AplicacionSeC

La carencia de filtro estético para las piezas de las convocatorias de Zeppelin no es fortuita. Para participar, nunca ha hecho falta acreditarse como músico o artista de una u otra filiación. Cualquiera puede participar. El interés principal es conocer el estado de la cuestión de la creación de música electrónica y electroacústica, así que las bases de las convocatorias siempre han manifestado el compromiso de programar las obras presentadas durante el festival, siempre que se atuvieran a los requerimientos técnicos y temáticos solicitados. De esta forma, nos aseguramos de que quien lo desee puede escuchar e interpretar al menos una vez sus trabajos sonoros en un sistema multifocal de difusión de sonido de calidad extrema. Las disposiciones de altavoces se detallan en las bases. Una vez instaladas, la mayoría de las veces en el Hall del CCCB, es posible acceder libremente al espacio de difusión, emplear cojines, moqueta y alfombras para sentarse o estirarse con toda comodidad, con la finalidad de concentrarse a su aire en la escucha de las piezas.

Algunas convocatorias, además de temáticas, también sugieren el empleo de archivos especialmente grabados por Sonoscop. Como  Barcelona So Límit[9], cuyas obras están disponibles para la descarga en la sede web de Orquestra del Caos[10], y Sonidos en Causa)[11]; esta última, una de las propuestas más complejas que jamás hayamos realizado hasta la fecha. Siguiendo la línea marcada desde el principio por nuestros intereses sociales, deseábamos profundizar en un sentimiento de necesidad de coherencia entre los hechos culturales y los planos moral y estético, para así contribuir en la elaboración de contextos que pudieran proporcionar argumentos opuestos a las tesis neoliberales, desde hace largo tiempo aferradas cual tabla de salvación al concepto de industria cultural, la excusa perfecta de quienes eluden la responsabilidad de dar soporte real y comprometido a la generación de cultura. En el fondo de esta postura tan crítica de la corriente dominante se halla el deseo de participar en la concepción de un gran espacio de crecimiento para una cultura de la investigación artística, de búsqueda y creación con espíritu de independencia de pensamiento. La creación, que es la fuente generadora del patrimonio cultural futuro, es un dominio de ejercicio de la libertad al que cualquier ciudadano debe tener acceso. Nuestra pérdida de interés por el modelo predominante de producto cultural -especialmente a causa de su dudosa moralidad-, que no admite sino emisiones unidireccionales desde el corazón de una élite y cuyo objetivo consiste en que sean religiosamente metabolizadas por una masa supuestamente informe de la que sólo se desea conocer los hábitos de consumo, nos ha llevado a su completo abandono al tiempo que a la búsqueda de modelos que realmente estimulen el espíritu creador, así como la capacidad crítica y de autocrítica de los ciudadanos. Al margen de las manifestaciones culturales del pasado, que, al ser patrimonio reconocido, no admiten posibilidad de intervención, nuestra propuesta ha consistido siempre en ir al encuentro de caminos que acerquen la investigación y la creación actuales a la ciudadanía, hasta el punto de que la relación entre ellas sea imprescindible. No sólo desde el punto de vista social, sino también del puramente metodológico. Sin duda, ello representa un cambio profundo en el concepto de creación, así como de las formas de acceder a ella, la mayoría difícilmente concebible sin las actuales tecnologías de las telecomunicaciones y el tratamiento digital de la información.

Sonidos en Causa tiene facetas diversas. Una de ellas es un archivo que venimos realizando desde 2009 en América Latina. Actualmente alcanza las 1700 tomas de audio, que son de 20 minutos de duración, con 24 bit de resolución y a 48kHz de frecuencia de muestreo. La razón de la tan larga duración de las tomas es el desarrollo lento de la evolución temporal del comportamiento de las fuentes sonoras en el paisaje. No nos interesan los sonidos aislados, sino sus relaciones; sus conflictos y sus resoluciones, que se aprecian de manera escalonada y en relación a los equilibrios inmediatamente precedentes. La escucha atenta y profunda del latido del mundo es muy gratificante. Proporciona un goce estético considerable, lo que es imprescindible para nosotros, que nos consideramos artistas y músicos, pero, el registro sonoro no es únicamente una cuestión de alcance estético, así que, a pesar de que los aspectos formales son los que más directamente orientan nuestras acciones y proyectos, nos sentimos profundamente responsables de sus implicaciones más allá de lo puramente artístico. De esta forma nace nuestra orientación hacia la toma de sonido en contextos de especial interés humano y social. Con el tiempo, se ha convertido en un acicate de primera magnitud. Nos orienta en la reflexión acerca de los dominios del arte y de su función, siempre en redefinición. En crecimiento constante, el archivo de Sonidos en Causa contiene tomas de alta calidad de paisajes sonoros realizados en la proximidad de lugares donde las actividades humanas han experimentado un incremento notable en épocas recientes. El muestreo acústico a lo largo de trayectos entre las zonas más afectadas por el bullicio humano y las más alejadas podría llegar a dar idea de cómo fue el paisaje sonoro en esos contextos antes de que la influencia humana lo transformara a medida que las sociedades se hacían cada vez más complejas. El empleo de esos documentos es abierto. Se ofrece en toda su extensión y calidad en los dieciocho Centros de la Red de AECID[12] y ha servido ya como material de referencia e inspiración de un buen rosario de actividades. Entre ellas, dos convocatorias de trabajos multifocales para Zeppelin y diversas propuestas externas a Orquestra del Caos, como Cuando el bosque suena[13], del Centro de Cultura España-Córdoba en colaboración con el Movimiento Campesino de Córdoba[14], en Argentina, o el Festival Internacional de la Imagen[15], que tiene lugar anualmente en la ciudad de Manizales. Trabajamos por que en breve toda esa información esté también disponible en la red de alta velocidad, ya que el peso de los archivos es demasiado grande para un entorno doméstico.

Micrófono de RedesLab en la fachada del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona

Micrófono de RedesLab en la fachada del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona

Sonidos en Causa es también embrión de una red de estaciones y laboratorios de escucha permanente del paisaje sonoro que llamamos RedesLab. Cuando el estado de la tecnología lo permita, emitirán constantemente a la red de alta velocidad desde puntos de interés medioambiental espacial para que se pueda acceder libremente a ellos y emplearlos sin restricciones en trabajos de creación o de investigación de cualquier naturaleza. Una población de experiencias similares debería fomentar el acceso libre y horizontal de los datos del planeta y de nosotros mismos, hoy en día en posesión de corporaciones privadas o públicas pero de acceso incomprensiblemente restringido, como son los generados p[16] (el gran colisionador de hadrones) del CERN [17] -cuya existencia se mantiene gracias a las aportaciones de socios estatales, que proceden que sus arcas públicas. RedesLab se inauguró en 2011 con una acción coordinada en la red de alta velocidad a través de la Anilla Cultural Latinoamérica – Europa e I2Cat: Ciudades en Red[18]. Fue una improvisación telemática entre artistas de cinco ciudades interconectadas. Cada ciudad -Córdoba (Argentina), Santiago de Chile, Medellín (Colombia), São Paulo (Brasil) y Barcelona (España)- emitía por canales distintos su paisaje sonoro, sus improvisaciones y sus imágenes y podía escoger cualquier material procedente de todas las otras para interactuar. Eso dio lugar a diez conciertos distintos; dos en cada ciudad.

Pilar Subirà, José Manuel Berenguer, Miriam Félix, Tom Chant y Barbara Held en un estudio de Catalunya Música y en interacción con la Orquesta de Improvisadores de Praga - Noviembre de 2013

Pilar Subirà, José Manuel Berenguer, Miriam Félix, Tom Chant y Barbara Held en un estudio de Catalunya Música y en interacción con la Orquesta de Improvisadores de Praga – Noviembre de 2013

En el Hall del Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, las señales procedentes de todas las ciudades se emitían separadamente por 17 altavoces. El Apeiron Laptop Ensemble[19], que fue formado con motivo de esta ocasión, les respondió, los procesó y los integró en su discurso. Los músicos de las otras sedes actuaron de forma parecida y según sus propios criterios y necesidades. Posteriormente, Orquestra del Caos ha colaborado en eventos similares, como Cruces Sonoros, que fue organizado por el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile en 2013[20] o Aetherart [21], en Noviembre de 2013, con la Orquesta de Improvisadores de Praga y en colaboración con la Unión Europea de Radiodifusión, Catalunya Música y la Radio Checa. Las propuestas de estas características no parecen haberse agotado. Más bien, al contrario: a medida que las telecomunicaciones se perfeccionan, permiten mayor flujo de datos e incrementan la estabilidad, la participación en este tipo de eventos y su organización se hacen cada vez más fáciles. Llama la atención la diferencia de acceso a las redes de alta velocidad que los distintos entornos sociales otorgan a sus artistas. Si en América Latina, en Estados Unidos y otros países europeos las estructuras se mantienen razonablemente abiertas -tanto como para poderse programar ensayos y eventos entre sedes distantes con relativa inmediatez, sin filtros-, por aquí parece que todo necesita de mayores preparativos, lo que dificulta enormemente las colaboraciones internacionales. Pero vivimos en un lugar donde desde antiguo la precariedad acostumbra a manifestarse particularmente cruda en los tejidos culturales. En eso, Catalunya no se diferencia gran cosa del resto de España. Puede que hasta tendamos a ser aún más refractarios a la investigación artística. Cualquier actividad que a corto plazo no arroje resultados considerados positivos es considerada sospechosa y pronto pierde los apoyos. Con ese espíritu planeando, por más que se incorpore el manejo de los laboratorios o la experimentación como iconos de modernidad, la auténtica investigación parece poco menos que inviable. La creación artística requiere de la investigación. Sin ella, se extingue. Especialmente en esta época de vórtices de conocimiento que, agazapados entre avalanchas ingentes de datos sin forma aparente, viajan de un punto a otro del planeta al encuentro de contextos propicios donde enraizar y devenir así realidades tangibles. Esa situación no debe quedar en el limbo de la inconsciencia. La sociedad tiene que aceptarlo. De hecho, si no quiere convertirse en un páramo sin conocimiento, le es imprescindible. Con todo, se perfila en ese sentido un proyecto a largo plazo en el que vale la pena invertir cualquier esfuerzo.

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[1] Orquestra del Caos . Orquestra del Caos . http://sonoscop.net/   (Enero 2014)
[2] Fueron miembros de Orquestra del Caos :  Oscar Abril Ascaso, Artur Alvarez, Lluís Cabrera, Agustí Fernández, Martin Fuks, Carlos Gómez, Xavier Maristany, Joan Sanmartí, Carles Sala, Joan Saura y Bárbara Sansone. En la actualidad sus miembros son : Lina Bautista, José Manuel Berenguer, Clara Garí, Medín Peirón y Jordi Salvadó.
[3] musicologie.org .  Musique acousmatique – Musique Electroacoustique http://www.musicologie.org/sites/acousmatique.htm  (Enero 2014)
[4] CCCB . CCCB . http://www.cccb.org/  (Enero 2014)
[5] Hangar . Hangar, centre de producció i recerca d’arts visuals . http://hangar.org/ (Enero 2014)
[6] Orquestra del Caos . Archivo Sonoscop . http://sonoscop.net/sonoscop/busqueda_archivo/fons[8] Orquestra del Caos . Zeppelin http://sonoscop.net/sonoscop/zeppelin (Enero 2014)
[9]   Orquestra del Caos. Barcelona So Límit. En línea . Caos->Sonoscop. Enero 2013b. http://bsl.sonoscop.net
[10] Orquestra del Caos. Barcelona So Límit. Obres rebudes. http://www.sonoscop.net/bsl/resposta/index.html
[11] Orquestra del Caos. Sonidos en Causa. En línea. Caos->Sonoscop. Enero 2013a. http://sonidosencausa.sonoscop.net
[12]   Agencia Española para la Cooperación Internacional y el Desarrollo . Presentación (Enero 2014)
[13] Centro Cultural España-Córdoba. Cuando el Bosque Suena. Enero 2013. http://ccec.org.ar/2012/05/apertura-“cuando-el-bosque-suena”/
[14] Movimiento Campesino de Córdoba . Movimiento Campesino de Córdoba . http://movimientocampesinodecordoba.blogspot.com.es (Enero 2014)
[15]   Universidad de Caldas, Manizales . Departamento de Diseño. http://www.festivaldelaimagen.com .(Enero 2014)
[16] CERN Large Hadron Collider . http://home.web.cern.ch/about/accelerators/large-hadron-collider . (Enero 2014)
[17] CERN . About CERN . http://home.web.cern.ch/about
[18] CCCB – Zeppelin. Ciudades en Red . http://www.cccb.org/es/musica_i_art_escenic-zeppelin_2011_sonidos_en_causa_ciudades_en_red-39560 (Enero 2014)
[19] Sus integrantes fueron Lina Bautista, Esteban Bruson,  Beatriz Carrillo, Alex Geel, Jan Mech, Aulizio Neto, Nuno Rebelo, Jordi Salvadó y Renato Souza, orientados por Carlos Gómez y José Manuel Berenguer.
[20] Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de Chile. Cruces Sonoros. Enero 2013 http://www.mac.uchile.cl/anilla_cultural/actividades/2012/abril/cruces_sonoros.html
[21] En esta ocasión el grupo propuesto por la Orquestra del Caos estuvo integrado por Pilar Subirà, Barbara Held, Miriam Félix, Tom Chant y José Manuel Berenguer . La sesión de composición colaborativa puede escucharse en Catalunya Música . Aetherart .  http://www.catmusica.cat/diferit_cm.htm?origenId=768069&tipus=audio&mainContent=http%3A//www.catmusica.cat/pcatmusica/cmSeccio.jsp%3Femissora%3Dcm (Enero 2014)